viernes, 24 de diciembre de 2010

FELIZ na.VIDA.d



Navidad,,, la VIDA escondida en la misma palabra: na-VIDA-d. Como cada vez más escondida está en nuestros días la vida. Navidad, la vida escondida, la vida interrumpida, que ahora mejor decir interrumpir que asesinar, por apagar un corazón no importa que con cero años que con ochenta. Lo que “estorba” se “interrumpe”. Sociedad cobarde de eufemismos anestesiantes de cerebros. Sociedad de las “rebajas” donde todo lo digno también se rebaja a saldo cero. Sociedad ésta, en la que estamos, llena de muchos derechos y de muy pocas o ninguna obligación. Sociedad ésta del “todo regalado” y del “poco conquistado” con esfuerzo. Yo, yo y sólo YO. Una sociedad que “yoyea”, como pronunciarían los canarios, y que acabará muriendo "yoyeando" ensimismada.

Navidad: Dios que quiere ser Hombre y el hombre que quiere ser dios. Locura Divina-esquizofrenia humana.

Navidad Novedad, la Vida de lo Nuevo. NAVIDAD, algo así como una invitación: DAD la VIDA. Eso es NAVIDAD, algo así como NAda es la VIDA sino la Das: NAVIDAD. Y pensar que hoy, sí hoy, si tú quieres, algo nuevo puede nacer en ti. Esa es mi NAVIDAD: dar vida a algo nuevo cada día, cada momento. Hoy, mañana y al otro también,,, cada día naVIDAd. Si lo crees, si tú lo crees, Feliz tú porque has creído. Entonces sí: FELIZ NAVIDAD.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Da que pensar...

Me ha dado mucho que pensar. Resulta que el eminente médico e investigador Jonas Salk hizo hace muchos años la siguiente afirmación: "Si desaparecieran de la Tierra todos los insectos, en menos de 50 años toda la vida en la Tierra desaparecería; En cambio, si todos los seres humanos desaparecieran de la Tierra, en menos de 50 años todas las formas de vida florecerían" Por favor, léetelo otra vez.

Sinceramente los insectos me han resultado siempre seres molestos. No hay más que imaginar una noche de insomnio en verano acompañado del "hermano" mosquito. Y pocas veces me había dado cuenta de lo "molestos" que podemos estar siendo los seres humanos para con nosotros mismos y para con toda la Creación. Si no somos capaces de generar vida a cada acción que realizamos, si estamos siendo muro de contención de la vida, si estamos destruyendo vida... ¡Qué mal!
Me niego a que los insectos, incluido el "hermano" mosquito del verano, nos hayan ganado la batalla. Aunque sea por amor propio y por vergüenza, tendremos que hacer algo. ¿Tú qué opinas?